El velo indomable

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Si hay una imagen que me ha llamado la atención en esta semana es la tomada durante la visita de varios ministros españoles y empresarios a Teherán, capital de la República Islámica de Irán, para entablar relaciones comerciales futuras entre ambos países.

El protocolo intercultural a través de una anécdota simple, se ha convertido en protagonista de esta visita institucional.

Durante una de las intervenciones realizadas tras la recepción y reunión con el presidente de la República, donde suelen realizar un resumen de los puntos tratados y las conclusiones alcanzadas, la ministra de Fomento en un acto de consideración, “junto a la imposición legal que te comprometes a respetar cuando solicitas el visado” (Gracias Angeles Espinosa por este apunte), se coloca un pañuelo a modo de hijab, con tan poca práctica y mala suerte, que se le cae en varias ocasiones, tomando mayor importancia el gesto con el accesorio que las palabras pronunciadas por los ministros responsables de la expedición al país musulmán.

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Este ejemplo no es el único ocurrido entre un velo, un presidente y una representante española, como recuerdan los medios en estos días, la periodista Ana Pastor, tuvo el mismo problema durante su entrevista con el expresidente del mismo país, siendo este el que le advirtió de que se le había resbalado.

Está claro que en España no tenemos obligación de saber cómo se coloca correctamente el pañuelo para que no se caiga, pero si se tienen asesores en la materia que pueda dar un poco de luz a estos temas, o incluso que lleven horquillas u otros elementos que ayuden a que esto no suceda  y que no potencien el verdadero motivo de la visita en vez de aminorarlo.

La predisposición de la ministra siempre será bien recibida, pero su nudo con el velo en la garganta es mas propio de los pañuelos que se utilizan en las fiestas castizas y en las verbenas nacionales que de un hiyab musulmán, y lo que ha traducido su imagen en una copia rejuvenecida de doña Rogelia.

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Aunque la imagen ha dado la vuelta al mundo e incluso se ha tachado de irrespetuosa por parte de la mandataria española, he de decir que la naturalidad unida a su espontaneidad cuando el accesorio no hacia mas que caer, demuestra su buen hacer en las relaciones con países de otras culturas y su acercamiento positivo al protocolo musulmán base del país en el que se encontraba, en vez de demostrar nerviosismo y malhumor, que es, por experiencia, lo mas común cuando esta situación aparece.

Se puede considerar un error de protocolo? Creo que se podía haber asesorado un poco mejor sobre como se coloca, al igual que lo hizo a la hora de saludar al Presidente de la República Islámica de Irán, o que alguien con experiencia en la utilización de hiyab le hubiera ayudado antes de su intervención.

Queda demostrada con este ejemplo, la importancia de los detalles en el protocolo intercultural, y de su conocimiento para lanzar los mensajes correctamente sin que se vean arrebatados por un pañuelo, un gesto o un color.

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Especulaciones y Prejuicios

Hoy somos espectadores  de un terrible atentado en las oficinas en Francia del semanario satírico y cómico Charlie Hebdo,  el cual condeno totalmente. Poner precio a la vida de las personas nunca fue un negocio.

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La forma de enterarme de esta terrible noticia, aparte de por redes sociales, que son los nuevos medios informativos, ha sido por los periódicos digitales que usualmente leo. Hoy, algo me ha hecho reflexionar, un aspecto cuanto menos curioso a la hora de informar sobre este atentado en los medios españoles, concretamente su forma de rotular titulares y subtítulos.

La nota de que el semanario atacado es el que publicó las viñetas dedicadas a Mahoma, hace que la sociedad asocie el atentado a los radicales islamistas, y lo comparen con otras catástrofes producidas por el radicalismo islámico, mucho antes de conocer la verdadera autoría del ataque a la sede parisina, y confirmar las especulaciones con información no verificada.

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Creo que en España, el término de multiculturalidad aún no está asimilado por el llamado cuarto poder, cuando nuestro país aglutina una cantidad de diferentes nacionalidades entre sus conciudadanos cada vez mayor, y donde los musulmanes forman una gran colonia en todo el país.

Una vez más, se demuestra el poder que los medios de comunicación tienen para crear prejuicios y opiniones erróneas, basándose en la peligrosa pluma o ya teclado de ordenador mandadas por un periodista subjetivo o un jefe amarillista, fomentando el odio hacia una comunidad que nada tiene que ver con lo que se publica hoy.

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Dar informaciones no verificadas de manera subliminal, como es el caso de esta noticia, puede afectar a todo el conjunto de la población de la misma religión, al crear prejuicios, estereotipos e imágenes negativas, ya que nuestro país, estamos muy acostumbrados a generalizar.

El único medio español que considero es cauto al tratar la noticia fue el país, sin hacer referencia expresa al hecho por el cual el medio atacado saltó a la popularidad internacional.

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Mención aparte requieren periódicos internacionales como el New York Times o The Guardian, medios de países anglosajones que muestran respeto en sus escritos e informaciones, acostumbrados a vivir en una sociedad multicultural que por la forma de dar una noticia puede verse desprotegida, a la cual respetan también en sus escritos e informaciones.

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Creo que esta no es la mejor manera de informar a los lectores ya que bajo mi punto de vista, no es informar, sino aleccionar creando falsas realidades y estereotipos con fines en muchos casos contrarios al deber de informar correctamente a la sociedad dando cuentas de la información que los españoles recibimos, lo que provocara la formación de opiniones perjudiciales para la comunidad española y los extranjeros que viven en nuestras fronteras, que son los primeros que tambien condenan estos ataques.

Déjenme darles un consejo, un poco de autocrítica nunca viene mal.