Vestimenta política

 

31-políticos-europeos-en-traje-de-chaqueta

Existe un protocolo no escrito en el sector de la comunicación política que se corresponde con las costumbres en la vestimenta  de los representantes públicos y sobretodo, con el uso de determinadas prendas de vestir por parte de los presidentes de los diferentes estados, donde se espera de ellos que utilicen la coherencia y que ésta tome como referencia el traje oscuro y la camisa clara en su día a día.

Esta manera de proceder en política, en muchas ocasiones queda eclipsado por la vestimenta de las mujeres que se dedican a este sector, siendo en ellas en quien se fija la mirada y por tanto las críticas o elogios de los expertos, y que merecen un post aparte.

MARIANO RAJOY CON LOS PRESIDENTES Y PORTAVOCES DEL CONGRESO Y SENADO

Cabe apreciar por tanto que existe cierta normalización en las reglas de vestimenta política, donde está bien visto el uso de trajes conservadores en colores azul, gris oscuro o negro, acompañados de una camisa blanca y una corbata en la que se permite jugar con el color y los estampados hasta cierto punto, prendas que la población toma como correcta en sus representantes, partes de una imagen pública del político acorde a la que se espera de él. Está claro que la vestimenta del político se deberá corresponder con el lugar que visite y utilizar las medidas de seguridad oportunas, (si visita una obra, fábrica o línea de producción). La utilización de batas, cascos, monos o zapatos especiales se encuentran dentro de la opción de adaptar vestimenta, seguridad, trabajo e imagen.

batas

La rigidez con la que se trata la vestimenta política, queda  agrietada cuando el político junto con su equipo de asesores, decide romper con la monotonía del traje  para optar por otras opciones que le diferencien de  sus oponentes. Existen ejemplos de nuevos estilos en la vestimenta política, como es el caso de Pedro Sánchez, que optó por no utilizar chaqueta en muchas de sus intervenciones durante la campaña en la que resultó elegido pero que si la incorporó posteriormente como muestra de formalidad a la hora de reunirse con personalidades e  intervenciones en medios, o el de Pablo Iglesias, donde el lugar de procedencia de las camisas que utiliza ocupó varios titulares en prensa.

47480_pedro_sanchez_castejon__tras_liderar_los_avales_en_el_psoe__hizo_un_primer_avance_de_sus_ideas___foto___sanchezcastejon_

Esa innovación en la vestimenta en nuevas figuras políticas se entienden como vía de personalización e imagen política característica de cada uno, donde ejemplos algo más antiguos como el chándal de Chávez y Maduro (que también optó por una vestimenta formal de traje en el funeral de su antecesor) o los característicos jerséis a rayas de Evo Morales forman parte de esta tendencia en política.

hugo y maduro

La cosa cambia cuando habiéndonos familiarizado a un tipo de vestimenta en quienes nos representan, aparecen en público con un nuevo look al que no estábamos acostumbrados, y los colores claros en los trajes, la utilización de cuellos Mao, camisas oscuras o zapatos más modernos entre otros, hacen presencia, cuando se había afirmado que no se utilizaría más que aquellos colores y prendas conservadoras aceptadas,  causando revuelo y controversia acerca del por qué ese cambio radical.

obama traje beige

Algunos lo achacan a una manera de llamar la atención para que se hable de ello en vez de otros temas, otros, a que no encuentra una imagen acorde a su personalidad, en definitiva, los cambios sorpresa de vestimenta,  pueden hacer cambiar de opinión a la población sobre la imagen que su líder político proyecta.

Por tanto, los cambios  en la vestimenta de los políticos fuera de los patrones aceptados por la sociedad y que no se traten de nuevas figuras, a las que se acepta cierta apertura en la manera de vestir, se traducirá en una cuestión polémica y digna de protagonizar variaciones en la percepción de la comunidad en la que trabaja.

Anuncios

Mujer política, mujer objeto

lideres-femeninas-960x623

La relación entre la mujer y la política podemos decir que es relativamente corta. Si hablamos de liderazgo político femenino, aun lo es mas. Pero esta nueva tendencia de incluir entre los puestos de responsabilidad política a personas de sexo femenino, que costó la vida a mas de una, como es el caso de Benazir Bhutto, comienza a parecer mas una realidad que mucho ha costado conseguir y que tan necesaria era para poder hablar de igualdad de género en el terreno político. Nombres como Angela, Hillary o Michelle ya se asocian a líderes internacionales, que con mayor o menor número de seguidores, han conseguido situar a la mujer en la política de manera directa, alcanzando un logro imprescindible para la nueva sociedad en la que actualmente nos movemos.

merkel

Pero en esta pirámide que podemos visualizar para hablar de la relación entre mujer y política, en su base aún se encuentra un espacio en el que el género femenino no tiene un reconocimiento como debería, sobre todo dependiendo del lugar geográfico en el que se encuentre y la cultura que hayan adoptado, y no tenemos que viajar lejos para encontrar ejemplos prácticos; existen zonas rurales en España en las que conviven mujeres con responsabilidad política y vecinas que se encargan de las tareas domésticas y de crianza de hijos, tal y como manda la tradición en nuestro país.

Este asunto cobra importancia cuando los estereotipos de mujer de su casa son promovidos por una concejalía de la mujer, donde es responsable una mujer y por un partido político que apuesta por la igualdad de los andaluces, a través de un curso formativo dirigido a mujeres de la temática: “La mujer y la administración del hogar”.

mujer objeto

Mientras que muchos luchan por una posición de la mujer en cargos políticos que hasta no hace demasiado se había considerado tarea de hombres, un paso vital en la igualdad,  mujeres que han conseguido esa responsabilidad vuelven al pensamiento costumbrista de la mujer de su casa para sus maridos y sus hijos.

Bajo mi punto de vista, promover estos cursos para un colectivo tan castigado y privado de libertad, en los que se verse sobre cómo llevar su casa y conciliar la vida laboral y familiar e incluso utilizar las nuevas tecnologías para ello, me parece ante todo, fuera de lugar por dos aspectos; primero, porque a día de hoy donde se promueven valores como la educación igualitaria entre sexos desaparece al formar en estos temas sólo a la mujer, de otro,  el que un político piense  en formar en esta dirección, deja totalmente de lado valores democráticos que nuestro país predica y expone en sus normativas, donde la libertad y la igualdad brillan con luz propia.

mujerenpolitica

Sabemos la importancia de la igualdad, donde la mujer tenga mismas condiciones que los hombres pero este bloque formativo nos demuestra que ese camino lleno de obstáculos para alcanzar el logro de la misma equidad para todos, queda anulada en zonas rurales donde aun se piensa en la mujer como florero.

Por tanto, realizar cursos especializados para mujeres sobre “cómo se lleva una casa”, deja clara la mentalidad tradicional de aquellos políticos que los promueven, resultando acciones que podemos calificar de denigrantes para el sexo femenino a estas alturas, donde  la costumbre gana terreno a valores como la igualdad, que en otros ámbitos tanto está costando conseguir. Quiero pensar que se recapacitará sobre el impartir este tipo de formación. Solo faltaría que el curso lo impartiera un hombre.

Gracias a Rayko Lorenzo por compartir la fotografía del curso.