Seguridad Política

images (98)

A la hora de celebrar un evento, en la etapa del pre-evento,  se pone en marcha todo un equipo de organización, producción, montaje y gestión del mismo.

Dentro de ese equipo, existe un factor que es fundamental y que debe de tenerse en cuenta siempre; hablo de la seguridad.

El llamado dispositivo de seguridad, deberá ir  en coherencia con el tipo de evento que sea, si es un evento macro o micro. Siempre, y digo siempre,  se deben contar con diferentes profesionales tanto de la propia seguridad, como  servicios sanitarios, protección civil y todos los dispositivos privados y públicos que requiera especialistas en seguridad ciudadana a la hora de llevar a cabo un acto.

Extrapolando este núcleo vital a los eventos políticos, vemos en muchas ocasiones que se multiplica, y en otros se queda corto.

639x360_1260735201_berluscoSi hablamos de  microeventos, es en estos  donde prima la cercanía de los representantes con sus ciudadanos, afiliados y simpatizantes, y es donde la integridad física de los políticos puede encontrarse más expuesta. Por ello, la seguridad debe estar atenta a posibles incidencias o problemas, sobre todo cuando se llevan a cabo en la calle, y al cual puede acercarse o acudir cualquier persona. Ya pudimos observar  el caso donde a Berlusconi le golpearon con una miniatura y le rompió varias piezas dentales. Estoy de acuerdo en que la provocación, en este caso concreto, tuvo demasiado protagonismo por parte del político italiano.

Si en los microeventos requiere una atención máxima, es en los macroeventos donde la seguridad debe extremarse, y no sólo hacia el político, sino también hacia sus asistentes.

Concretamente en los mítines, la seguridad pasa a determinar si el acto se celebrará o no en el sitio previsto, o conllevará la realización de los cambios oportunos que permitan a los profesionales de este sector trabajar con la certeza de que todo saldrá bien (aunque los imprevistos siempre pueden suceder y debemos estar preparados para ellos y concienciados).

Pero la importancia de esta herramienta en la organización, en los eventos políticos, suele destacar en muchas ocasiones por su ausencia. Casos como el ocurrido en Bulgaria en el que intentaron asesinar a uno de los candidatos con una pistola, la extrema cercanía de un dron a Angela Merkel  o la desafortunada muerte de Benazir Bhutto por una bomba durante un mitin, son claros ejemplos de la falta de seguridad y  resolución ante posibles imprevistos. Claro está que el contexto político, económico y social también deben ser fuentes de información primordiales a la hora de llevar a cabo el protocolo de seguridad en los eventos políticos, para incrementarlo o no.

El caso mas anecdótico donde la seguridad podemos decir que se relajó, fue en el funeral del Nelson Mandela, y el intérprete de signos falso que consiguió permanecer junto al mandatario norteamericano durante su discurso.

Pero dejando de lado estos ejemplos paradigmáticos y mediáticos de la falta de seguridad, quiero hacer referencia a la importancia, en los mítines españoles de este factor.

Para poder crear el llamado protocolo de seguridad, en el que se incluyen los servicios anteriormente citados, hay que hacer una previsión de público asistente al lugar de celebración y dejar vías de evacuación libres por lo que pudiese pasar. Incluso las horas de celebración, si va a ser más corto o más largo, la temperatura y las puertas de emergencia localizadas a simple vista, son elementos que en mi caso, he echado de menos en varios actos políticos a los que he acudido como oyente.

obama siki

Por ello, a la hora de celebrar eventos políticos no escatimen en seguridad, y en la balanza de elementos que se necesitan para su puesta en marcha, es preferible tener en cuenta estos factores, a lamentar desgracias mayores, apuesten por el remedio, y no por la enfermedad.

 

Anuncios

Errores en Protocolo

Protocolo hace alusión a una disciplina tradicional que se amolda a los nuevos tiempos y formas de comunicar, donde el detalle, la perfección y la exhaustividad forman parte de su gestión y organización.
Si hay algun contexto donde podemos observar detenidamente como se conjugan las reglas protocolarias es en el entorno político.
Su utilización viene caracterizada por una serie de pasos a seguir cronometrados y medidos hasta el más mínimo detalle, pero hasta repitiendo las secuencias, la clase política y los organizadores de los actos pueden cometer errores, llegando a ser noticia por estos en vez de por la perfección del mismo.
Resulta curioso ver como los medios solo resaltan lo equivocado en el protocolo.
Todo debe salir a la perfección, pero en cualquier momento, se puede tener un tropiezo por una rotura de tacón, por una arruga en una alfombra, o simplemente, un fallo de memoria o de sincronización. Será algo meramente anécdotico en la organización y gestión llevada a cabo los que harán recordar un acto político.
Un ejemplo que hemos podido ver hace pocos días, fue la confusión de Mariano Rajoy con el Primer Ministro de las Islas Salomón.

Las técnicas de organización de actos utilizadas en política nacional e internacional, comunican a la sociedad una imagen de estabilidad y seriedad de sus representantes, siempre que se utilice de manera correcta. En alguna ocasión, una malinterpretación de los códigos del protocolo, ha desembocado en una crisis diplomática entre países. Por tanto, las relaciones internacionales y la diplomacia, deben de complementar el protocolo propio y el de el país anfitrión a la hora de la celebración de actos políticos.
Son los mismos invitados y personajes públicos los que provocan los fallos; todos somos humanos ¿no?

Aquí os dejo algunos vídeos de fallos protocolarios, que servirán para dar peso a lo dicho anteriormente.

Errores en himnos

No descansar lo suficiente tambien pasa factura

Traspiés

No ser recibido protocolariamente